ANGELA. ORTIZ, Llende Rivera, Maria Rivera
Description
En vecindarios estrategicos de las ciudades, lejos del bullicio de la vida que sigue su curso, se levantan los asilos de
ancianos. Algunos desde lejo
...
s parecen castillos, otros refugios de reposo; pero en sus interiores son carceles disfrazadas
de hogares. Alli, donde el tiempo se detiene, y las manecillas de los relojes marcan las desesperanzas de quienes habitan viven y mueren adultos mayores por enfermedad, necesidad o simplemente por no tener familia.
Los que un dia fueron padres y madres, hoy son nuestros abuelos sobrevivientes entre paredes frias y miradas vacias y recientos en donde las piedras valen mas que los anos y las expreriencias. viviendo en un mundo muchas veces cruel por el maltrato y el abuso a menudo silencioso, No solo son golpes los
que duele, sino la indiferencia, el llamado ignorado, la palabra brusca y el abandono lento que carcome el alma mas
alla que cualquier enfermedad.. Nuestros adultos mayores quienes en ocasiones no recuerdan, ni siquiera su nombre,
representan un numero en una ficha, un cuerpo que requiere atencion pero tambien paciencia de sus cuidadores.
Cuidado que no resulta efectivo en la mayoria de los casos.
Y es que las cegueras de las autoridades, con promesas vacias en vez de ayudar a nuestros ancianos maquillan una
realidad lacerante.La vejez en muchos paises es un tema olvidado, que se castiga con el olvido institucional promoviendo una negligencia que se ha hecho una costumbre sin salidad. La residencia de ancianos deberian ser templo de gratitud, no estaciones de desechos finales, ya que en cada anciano
hay una historia, una leccion una vida que merece ser horada y valorada. Y mientras los gobiernos guarde silencio haciendose los" Chivos locos", cada envejeciente olvidado sera como una
biblioteca en llama, en donde se pierde la sabiduria de universo sin que nadie escuche el crujir de sus paginas.
Es tiempo de que despiete las conciencias de aquellos que una vez sintieron las caricias de sus padres, hoy los
abuelos olvidados, abusados y maltratados.Vasta ya!!!
Nuestros adultos son tesoros que, no necesitan vivir en carceles.
Read more